La expansión del sector de Seguridad Privada, implica un aumento del número de empresas. En el año 2004 eran 2.195 en todo el ámbito nacional de ellas 1.117 (51%) tenia asalariados; el 49% de empresas no tienen ningún asalariado.(Datos DIRCE, 2004)
Por tamaño de empresa el 65% de las empresas de seguridad privada tienen menos de 50 trabajadores.
El gran numero de empresas con pocos trabajadores, se debe a que son empresas muy locales y algunas muy especializadas en determinados clientes y en zonas geográficas muy concretas.Una característica del sector de seguridad privada es el alto porcentaje de trabajadores (75%) que se concentran en las grandes empresas.
Por Comunidades Autónomas, el mayor porcentaje de empresas están en Madrid( 24%) , Cataluña (18%) , Andalucía (15%), Comunidad Valenciana (9%), Canarias (6%) y País Vasco (5%). El número de Vigilantes de Seguridad habilitados es de 110.198, pero el número de vigilantes de seguridad en activo son 74.638, el 68%. La vigilancia sigue siendo la principal actividad del sector con un 62%, seguido de los sistemas de seguridad (18%); el transporte de fondos (11%) y las centrales de alarma (9%).
Las empresas más grandes del sector de Vigilancia se reparten el 60% del mercado y son por orden las siguientes: Prosegur; Securitas; Eulen Seguridad; Segur Ibérica; Vinsa. (Datos , consultora DBK)
Según la legislación española dentro de la categoría de Vigilante de Seguridad existen dos subgrupos: vigilantes de seguridad con arma y vigilante de seguridad sin arma. El primero necesita licencia de armas que expide el Ministerio del Interior y requiere un proceso regulado legalmente.Los Vigilantes de seguridad tienen que ir uniformados, identificados con el nombre de la empresa visible. El Sector de la Seguridad Privada se caracteriza por la subcontratación y la enorme competencia en el sector y el hecho de que los mercados suelen adjudicarse a las ofertas menos caras y no a la mejor oferta que implicaría mejores condiciones de trabajo.La característica del sector es la flexibilidad en la organización del trabajo, con respecto a los horarios: turnos, horas extras, nocturnidad; al tipo de contrato, a los salarios, a la implicación que se le exige al vigilante, al trabajo aislado y en solitario.El sentido de pertenencia a la profesión o la vinculación afectiva con las tareas de vigilancia es poco común en el conjunto del sector, con independencia de las funciones y lugares donde éstas se ejerzan.
En el marco de este punto de partida negativo, que tiene que ver con la auto conciencia sobre el oficio reseñar la nula valoración de la percepción social del mismo. La falta de reconocimiento social de la profesión de vigilante (no tiene prestigio social), asociada a las malas condiciones de trabajo y de empleo, esto repercute en el bienestar y en la salud de los trabajadores. Esto unido a la cuestión de las horas extras, su frecuencia, su demanda implícita por parte de las empresas, sus dificultades en la regulación, su potencialidad para generar situaciones irregulares, y por supuesto, su daño a la salud física y síquica. Los riesgos físicos producidos en el trabajo son visibles y se les hace más caso que a los riesgos psicosociales (estrés, carga mental, carga emocional), y a los que se derivan de la organización del trabajo. Finalmente es de destacar la falta de colaboración de la empresa cliente en la prevención de los riegos de los vigilantes de seguridad con la empresa contratante de los mismos.
Perfil del trabajador
La mayoría de los trabajadores del sector, un 64%, tiene entre 30 y 45 años, un 24% tienen menos de 30 años y un 12% tiene más de 45 años.El 87% son hombres y solo un 13% son mujeres. El 77% de los contratos son indefinidos frente a un 23% que tienen contratos temporales.El 75% de los vigilantes tiene estudios de graduado escolar, el 17% tiene formación profesional y un 8% tiene estudios medios o superiores.El tiempo medio de servicio es de 6 años. Pese al tipo de contrato indefinido, la rotación laboral es altísima, siendo España uno de los países con más alto índice de rotación en el sector de la Unión Europea. En cuanto a lo Accidentes en esta actividad en el año 2003 el total de accidentes tanto en jornada como en itinere fueron 4.677, de ellos mortales fueron 11, graves 72 y leves 4.594, que representan el 1,17% en el total de accidentes del Sector Servicios (2.003), los mortales son el 2,36%, los leves el 1,16% y los graves el 1,62%.
Principales dificultades del sector
El sector se enfrenta a la falta de personal cualificado, este es uno de sus principales problemas. Se estiman entre 10.000 y 15.000 las plazas de vigilantes sin cubrir, las empresas lo achacan a la excesiva reglamentación de estos puestos de trabajo, a las pruebas que debe realizar el vigilante, como un curso de formación de 180 horas y superar un examen del Ministerio de Interior.La atomización del sector lleva a un proceso de concentración en torno a las grandes empresas. De la misma forma al ser un sector en crecimiento económico, posibilita la existencia de empresas pequeñas que no cumplen las normas y ofrecen los precios más baratos con personal poco cualificado, sin formación reglamentaria. El sector se enfrenta a cambios que tienen que ver con el concepto de vigilante de seguridad, sus funciones, las formación, las jornadas laborales y la retribución económica adecuada.
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Publicado en: 2006-01-09
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